Acercando la Justicia a la ciudadanía

¿Sabías que hay casos en los que no es necesario pagar las tasas judiciales?

Un mazo de juez

Las tasas judiciales son un tributo que se deben abonar cuando una persona física o jurídica acude a los tribunales y hace uso de la Administración de Justicia. Es decir, cuando una persona quiere interponer una demanda o un recurso en el orden civil, contencioso-administrativo o social está obligado a pagar una cantidad de dinero por los servicios prestados (estas tasas no se aplicarán al orden jurisdiccional penal ni al militar). Pero, existen una serie de circunstancias en el que no se tienen que pagar estas tasas.

Las personas están exentas de las tasas judiciales en los siguientes casos (alguno de ellos con excepciones):

  • Cuando las demandas o los recursos están relacionados con capacidad, filiación, matrimonio y menores.
  • Cuando los trámites son sobre la protección de los derechos fundamentales.
  • Cuando la persona deudora solicite el concurso voluntario de acreedores.
  • Si el personal funcionario interpone un recurso contencioso-administrativo en defensa de sus derechos estatutarios.
  • Cuando en un proceso monitorio o un proceso verbal no se reclame una cantidad superior a 2.000 euros.
  • Cuando se interpone un recurso y hay un silencio administrativo negativo o inactividad de la Administración.
  • Cuando la demanda sea para la ejecución de los laudos dictados por la Juntas Arbitrales de Consumo.
  • Cuando la persona que administra un concurso de acreedores inicia acciones en interés de la masa del concurso.
  • Cuando se quiere dividir judicialmente un patrimonio.

También hay personas y entidades que nunca tienen que pagar tasas judiciales:

  • Las personas que tengan derecho a la asistencia jurídica gratuita.
  • El Ministerio Fiscal.
  • La Administración General del Estado, las Comunidades Autónomas, las entidades locales y los organismos públicos dependientes de todas ellas.
  • Las Cortes Generales y las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas.
Publicado el 3 de junio de 2021. Leer más de:   Sabías que.... ¡Añade un comentario!.
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¿Sabías que existe un Registro de Contratos de Seguros de cobertura de fallecimiento?

un mano firmando en un papel

El Ministerio de Justicia tiene al servicio de la ciudadanía un Registro de Contratos de Seguros de cobertura de fallecimiento, cuya finalidad es suministrar la información necesaria para que pueda conocerse por los posibles interesados si una persona fallecida tenía contratado un seguro para caso de fallecimiento, así como la entidad aseguradora con la que lo hubiese suscrito.  Es un registro público, al que puede acceder cualquier persona interesada.

Y es que tras el fallecimiento de una persona, sus familiares tienen que hacer diferentes trámites, entre ellos, comprobar si el fallecido tenía algún seguro contratado. Existen muchas personas que no conoce la existencia de este registro, y es importante tenerlo en cuenta ya que de otro modo, puede que alguna póliza quede sin reclamar.

Este certificado no informa sobre todos los seguros de la persona fallecida, sino que sólo es válido para los seguros de vida con cobertura de fallecimiento y los seguros de accidentes en los que se cubra la muerte del asegurado. Además, para presentar la solicitud hay un plazo limitado, porque el registro de contratos de seguros de fallecimiento guarda los datos durante cinco años, empezando dicho plazo en la fecha de la defunciónx.

Por lo tanto, si se quiere consultar dicho certificado, la persona interesada tendrá que acudir a la Gerencia territorial de Justicia, ubicada en Bilbao o a las Subdelegaciones del Gobierno en Donostia-San Sebastián y Vitoria-Gasteiz. Para realizar la solicitud es necesario presentar el Certificado Literal de Defunción de la persona fallecida. Además de este documento, se ha de rellenar el formulario denominado Modelo 790. Una vez presentados estos documentos, los familiares obtendrán allí mismo el certificado de Contratos de Seguros de cobertura de fallecimiento.

El certificado de Contratos de Seguros de cobertura de fallecimiento se puede solicitar presencialmente, por correo postal o por vía telemática a través de la Sede Electrónica del Ministerio de Justicia.

Publicado el 24 de mayo de 2021. Leer más de:   Sabías que.... ¡Añade un comentario!.
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¿Sabías que el certificado de Actos de Última Voluntad se pide en la Gerencia Territorial de Justicia?

Una mano escribiendo en un papel

Cuando un familiar muere, uno de los primeros trámites que se debe hacer es pedir el certificado de Actos de Última Voluntad. Puede ocurrir que el fallecido o fallecida haya realizado testamento sin que sus familiares lo sepan. Por ello, es muy importante tener el certificado, ya que es la única manera de conocer el último testamento, el único que es válido.

Por lo tanto, para conseguir dicho certificado, los familiares deben acudir a la Gerencia Territorial de Justicia, ubicada en Bilbao o a las Subdelegaciones del Gobierno en Donostia-San Sebastián y Vitoria-Gasteiz. Para realizar la solicitud es necesario presentar el Certificado Literal de Defunción de la persona fallecida. Además de este documento, se ha de rellenar el formulario denominado Modelo 790. Una vez presentados estos documentos, los familiares obtendrán allí mismo el Certificado de Actos de Última Voluntad.

También es importante saber que el trámite se ha de hacer en un plazo de 15 días hábiles a partir del día del fallecimiento -sin contar el día mismo del fallecimiento, ni sábados, ni domingos, ni festivos-.

El certificado de Actos de Última Voluntad se puede solicitar presencialmente, por correo postal o por vía telemática a través de la Sede Electrónica del Ministerio de Justicia.

Publicado el 10 de mayo de 2021. Leer más de:   Sabías que.... ¡Añade un comentario!.
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¿Sabías que la Justicia Restaurativa te puede evitar ir a juicio?

Un apretón de manos

Si has sufrido un robo con violencia, o un familiar tuyo ha muerto por negligencia médica y tú has sido testigo del proceso, es probable que tengas que acudir al juzgado a declarar como víctima, ya que debes saber que para el sistema judicial existen dos tipos de víctimas. Por un lado está la que se considera víctima directa, que es toda persona física que haya sufrido un daño o perjuicio sobre su propia persona o patrimonio, en especial lesiones físicas o psíquicas, daños emocionales o perjuicios económicos directamente causados por un delito. Pero además de las víctimas directas, se consideran víctimas indirectas los familiares de las víctimas que se vean afectados directamente en casos de muerte o desaparición, siempre que no sean los responsables de los hechos.

Para gestionar situaciones de este tipo existe el Servicio de Justicia Restaurativa, que ofrece diferentes prácticas restaurativas, por medio de las cuales se  facilita el contacto de las personas involucradas en el delito y cuyo objetivo es reparar el daño causado. La participación en este tipo de procesos es voluntaria, y si el resultado es satisfactorio para todas las partes, puede que no tengas que acudir a declarar al juicio.

Aun así, la última palabra la tendrá el juez o la jueza, que será quien propondrá a las partes la opción de recurrir a las prácticas restaurativas. Tras este primer paso, el Servicio de Justicia Restaurativa se pondrá en contacto con las partes para informarse sobre el asunto y solicitar el consentimiento informado de las mismas y de ese modo comenzar el proceso restaurativo.

Datos de la memoria del Servicio Vasco de Justicia Restaurativa
Según los datos recogidos en Memoria del Servicio de Justicia Restaurativa (SJR) de Euskadi del año 2019, el SJR actuó en más de 500 causas. El servicio medió en un total de 165 casos y un 40% de los expedientes se resolvieron con un proceso de mediación. El informe también indica que una vez llegado a un acuerdo, los procesos no tuvieron desviaciones en la fase de ejecución.

Además, ese mismo año se gestionaron más de 1.200 expedientes y casi la mitad de ellos se cerraron tras un proceso de justicia restaurativa (un incremento del 7% respecto al año anterior). Además, en más del 90% de los casos en los que se llegó a un acuerdo los juzgados derivadores no celebraron vista.

Publicado el 27 de abril de 2021. Leer más de:   Sabías que.... ¡Añade un comentario!.
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¿Sabías que puedes pedir un duplicado del libro de familia?

Dos libros de familia

El libro de familia es necesario para realizar ciertos trámites como obtener el DNI por primera vez, obtener el pasaporte de nuestros hijos e hijas menores de edad o certificar el cambio de orden de nuestros apellidos. Pero al ser un documento que no utilizamos habitualmente, puede ocurrir que se estropee en un cajón, o simplemente se extravíe y seamos incapaces de encontrarlo. También puede ocurrir, en caso de divorcio, que necesites un duplicado porque tu ex pareja se ha quedado con el original.

¿Sabías que puedes pedir un duplicado del libro de familia para estos u otros casos? Para ello debes dirigirte al Registro Civil o Juzgado de Paz que te corresponde por empadronamiento. Recuerda que para solicitar el duplicado del libro de familia tiene acudir al Registro Civil una de las personas contrayentes o de los progenitores.

Recuerda que:

También puedes tener en cuenta las siguientes situaciones:

  • Si te separas o te divorcias, puede quedárselo una de las partes y la otra pedir un duplicado. Ambos libros estarán vigentes y con efectos.
  • Si tienes un hijo o hija con una pareja diferente, necesitas otro Libro de Familia.
  • Si eres pareja de hecho, el Libro de Familia se obtiene cuando se inscribe al hijo o hija en el Registro Civil o Juzgado de Paz correspondiente.
Publicado el 13 de abril de 2021. Leer más de:   Sabías que.... ¡Añade un comentario!.
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