Acercando la Justicia a la ciudadanía

Reportajes

Los derechos, paso a paso

Tras 40 años de dictadura y dos desde la muerte de Franco, en junio de 1977 se convocan elecciones al Congreso de los Diputados y al Senado en España. Un año después, el 6 de diciembre de 1978, los ciudadanos españoles votan la Constitución, por la que se restablece la democracia siguiendo el modelo europeo de Estado social y democrático de Derecho, se adopta como forma de gobierno la monarquía constitucional y se prevé la distribución territorial del poder en Comunidades Autónomas.

A partir de esa fecha, la Carta Magna establece el Estado de Derecho y los derechos y obligaciones de los ciudadanos, tales como el derecho a la vida, el derecho a votar y a ser elegido o a la libertad sexual. Desde ese punto de partida, durante 40 años se han ido desarrollando diferentes Leyes que garantizan y/o regulan esos derechos.

Este mes comenzaremos una serie de reportajes en los que analizaremos la relevancia que tuvo para la ciudadanía el reconocimiento de esos derechos fundamentales y el desarrollo de los mismos, en los que  participaran personas expertas en la materia:

DERECHO A VOTAR

Urna con votos de las elecciones del sindicato único vertical, 1971

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La dictadura franquista da los últimos coletazos

Tras la crisis generada por la segunda guerra mundial, Europa comienza a recuperarse económica y políticamente, y la década de finales de los 60 se convierte, en muchos países, en una época de cambio en la que emergen grupos sociales y culturales que se movilizan para exigir cambios: las manifestaciones a favor de los derechos civiles, por la liberación sexual, por los derechos de la mujer florecen, mientras en España, el régimen franquista hace lo posible por aislar a la población de cualquier tipo de influencia externa; los medios de comunicación, controlados por el estado, justifican un régimen ya en decadencia que prohíbe, entre otras cosas, votar, manifestarse o sindicarse libremente.

Pero más allá de la situación política y social, la económica mejora, y el crecimiento sostenido provoca que las clases medias y trabajadoras empiecen a plantearse la falta de libertad y a reivindicar sus derechos.

Estudiantes y trabajadores en lucha por el cambio

Juan Luis Ibarra, actual presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, estudiaba Derecho en la facultad de Deusto en aquella década, entre 1966 y 1971. Comenzó a movilizarse con un grupo de estudiantes, porque el régimen les obligaba a sindicarse en el sindicato único, que era vertical y adscrito al régimen: “Queríamos libertad de sindicación, -explica- éramos estudiantes y nos reclamábamos como ciudadanos de izquierdas”. Sus recuerdos reflejan las diferentes realidades que existían en aquella época, cuando matiza que ”lo mismo que éramos unos pocos estudiantes los que nos movilizábamos, dentro del campus, cómo no, también había grupos de extrema derecha que iban armados con palos y demás”.

Juan Luis Ibarra, presidente del TSJPV

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Recuerda con nitidez aquellos años de cambio, no sin una mirada crítica hacia las carencias que como estudiantes de clase media considera que tuvieron en la iniciativas que llevaron a  cabo, “en el País Vasco, los estudiantes entendimos muy bien la libertad, pero nos faltó descubrir que la libertad no se adquiere al margen del sistema institucional y también era deficiente nuestra cultura política -estoy hablando de los estudiantes de Deusto que proveníamos de una extracción social media y alta, en cuanto a poder adquisitivo-; esa cultura política la adquirimos poco a poco, en gran medida gracias a los trabajadores cualificados de la margen izquierda, que a partir de los 70 comenzaron a llegar a la Universidad: ellos nos aportaron la perspectiva de la solidaridad”, explica.

La reacción del sistema fue muy dura

Autoridades a la salida de un acto oficial, 1960

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los vientos de cambio que azotaban los diferentes movimientos sociales, laborales y estudiantiles levantaron ampollas en el régimen, cuya expresión más dura fue la matanza de Atocha en 1977, en la que miembros de la ultraderecha española asesinaron en Madrid a 5 abogados laboralistas. Este fue un duro golpe que tuvo como objetivo amedrentar a las personas que luchaban por la democracia, pero no fue el primero, ya que antes se habían dado varios casos similares. Juan Luis Ibarra recuerda que en el País Vasco, concretamente, se dio el caso de Víctor Manuel Pérez Elexpe, un joven de 23 años de Portugalete, asesinado en enero de 1975 de un tiro por la espalda cuando repartía unos panfletos en los que llamaba a la solidaridad con los trabajadores en huelga de Potasas de Navarra.

Este fue uno de los casos que como abogado llevó el hoy en día presidente del TSJPV. También le tocó llevar varios polémicos casos, como el caso de la quema de 1.000 ejemplares  del cuento ganador del premio de cuentos Villa de Bilbao dispuesta por el alcalde de Bilbao en junio de 1981 por tratarse de un relato basado en la historia de una comuna libertaria en el que, a juicio de quienes decidieron la incineración, se incluían palabras malsonantes y soeces. Quizá por eso, o por la tendencia de izquierdas del bufete de abogados en el que Juan Luis Ibarra trabajaba, un día de la primavera de 1975 ametrallaron desde un vehículo en marcha los miradores del despacho produciendo un gran destrozo: “estábamos en Máximo Aguirre 5. Por suerte, no había nadie en la oficina aquel día”. Todos aquellos asesinatos y agresiones las llevaron a cabo grupos de extrema derecha, que a juicio de presidente del TSJPV, “intentaban parar lo inexorable, que era que el régimen no aguantaba y tenía que haber una transición”.

De la matanza de Atocha al Estado de Derecho

Eran años muy convulsos; en las manifestaciones se reclamaba el estado de derecho, y tras la muerte de Franco, en 1975 el rey Juan Carlos I de Borbón asumió la jefatura del estado; tras un periodo de presidencia franquista, en 1977 se convocaron las primeras elecciones constituyentes, que ganó el partido Unión de Centro Democrático -UCD- con Adolfo Suarez a la cabeza. Un año más tarde, España votó la Constitución, la norma suprema del ordenamiento jurídico español, que estableció la monarquía parlamentaria como forma de gobierno. La Constitución española de 1978 establece, en su artículo primero, un «Estado social y democrático de derecho que propugna como valores superiores del ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político».

Juan Luis Ibarra, que ejercía de abogado por aquel entonces, explica que en aquel momento las cosas no se veían tan claras como se ven ahora. “El paso de unas cortes elegidas democráticamente, en junio de 1977, a unas cortes constituyentes, en diciembre de 1978, en ese momento no lo vimos con claridad. Desde 1977 hasta 1978 se nos despistaron algunas cosas. No supimos ver lo importante que era la carta de derechos fundamentales, que para el momento era una carta muy adelantada”. Aclara que varios elementos les resultaban discordantes, como por ejemplo, el hecho de que en los primeros artículos de la Constitución, en el titulo primero, existieran elementos muy dispares: “Junto con una declaración de los valores de la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo como valores superiores del ordenamiento jurídico, se habla del papel del ejército como garante. Esos valores -esos grandísimos principios que a posteriori han dado un juego tremendo, junto con el artículo 9, que impone a los deberes públicos el deber de eliminar los obstáculos que impidan o dificulten que la igualdad y la libertad sean reales y efectivas-; pero junto con esos principios, había otros que eran claramente dar un aliento al pasado”, puntualiza, refiriéndose al artículo 8 de la Constitución, en el que sitúa a las Fuerzas Armadas como garantes de la integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Juan Luis explica tras tantos años bajo el yugo del ejército franquista, mucha gente no entendió aquel juego, y por eso muchos votaron no a la constitución.

Manifestación a favor del Estatuto de Autonomía

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Referendum del Estatuto de Autonomia en 1979

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La importancia del derecho a votar

Hizo falta un año de práctica del estado de derecho para que el ahora presidente del TSJPV Juan Luis Ibarra  percibiera la importancia de la lucha por el estado de derecho. “Es decir –aclara- nos dimos cuenta de que la lucha por la libertad de los años 70 y la lucha por el estado de derecho, en realidad eran la misma lucha”. “Los cambios se ven desde otra perspectiva cuando se es joven”, según el presidente, que reflexiona sobre  la actitud que tuvieron en aquella época. “Me acuerdo del padre de Gregorio Peces Barba, que era socialista; nosotros, que éramos jóvenes, nos mofábamos de la democracia formal, y él se asustaba, y nos decía: “Por favor, no os dais cuenta de lo importante es poder votar”. Nos decía que no nos dábamos cuenta de que la clave es la participación en la vida política. “Cuando se participa en la vida política puede haber retrocesos y avances, pero mientras puedas votar a tus representantes políticos, hay solución. Cuando no hay solución es cuando se cierra el sistema, se vuelve a una dictadura y no hay representación política”. Tenía razón, un año después votamos sí al Estatuto de Autonomía, y también participamos en las elecciones al parlamento vasco".

La situación hoy en día

Hace ya muchos años que el Estado de derecho se estableció, y se han creado muchas y diferentes leyes a partir de la Constitución, que a pesar de que “en algunos aspectos se ha quedado vieja, en aquel momento era una Constitución muy avanzada”, puntualiza el presidente del  TSJPV. Es evidente que ciertas regulaciones han generado malestar en diferentes ámbitos sociales y políticos, que hubo y habrá que revisar, pero es un tema cuando menos controvertido, ya que el derecho a votar es un derecho, pero está, en cierto sentido, limitado.

El presidente del Tribunal Superior opina que los medios de comunicación, en connivencia con las redes sociales, reconducen el malestar general en torno a ciertos temas convertidos en focos mediáticos, y que eso influye directamente en la visión que la ciudadanía tiene sobre el estado de derecho: “Estamos en un momento en el que por motivos distintos hay un cierto desprecio a la democracia como formalidad, como procedimiento, como estructura de garantía que hay que respetar, que te define un marco de juego, un camino, y tiene también que permitir expresarte en ese camino. La democracia es siempre un cauce pre ordenado y garantizado mediante procedimientos, los humanos no hemos sido capaces de inventar otro sistema mejor que pueda gestionar el común. Requerimos de procedimientos, requerimos de estructuras formales, y despreciar la forma es un error muy común de todos los jóvenes de todas las épocas. Yo desde luego cuando he sido joven lo he despreciado, pero lo que quizá no ha sucedido tanto como sucede en este momento es que ese desprecio de las formas pueda tener tanta influencia sobre la configuración cotidiana del estado de derecho”.

 

1979, manifestación a favor de los derechos de las personas homosexuales en Barcelona.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Cuando se actúa de manera  anárquica, al margen o forzando los cauces que previamente hemos decidido, etc., entonces eso no funciona bien”. Lo que a Juan Luis Ibarra le parece en este momento más grave, es el hecho de que la gente no sea consciente de que en nuestra vida como sociedad organizada políticamente hay cuestiones que no son decidibles, que entran en el ámbito de lo no decidible. ¿Por qué es así?  “Porque sobre esas cuestiones se han tomado decisiones adoptadas democráticamente en el proceso constitucional, que no se pueden cambiar a voluntad de la mayoría, cada día. Y sobre todo, que se sustraen al juego de mayorías y minorías. Por el juego de las mayorías podría llegar perfectamente el caso en que la mayoría decidiera que las personas no nacionales de un país, debieran abandonarlo; o que decidieran que ciertas tendencias sexuales, por ejemplo, tienen que ser llevadas a la hoguera, como si fueran brujas. Si eso ocurriera, a esa mayoría debiéramos decirle con toda contundencia que la mayoría social o política no tiene competencia “no tenéis capacidad para decidir eso”, porque entre lo indecidible está que eso no se puede hacer legítimamente; bueno, pues eso no es decidible sino a través de un previo cambio constitucional”.

Juan Luis Ibarra, subraya la importancia de poder decidir, pero puntualiza que en el juego democrático exige que haya ámbitos que estén precisamente protegidos por los derechos humanos, y que en esos ámbitos la mayoría no cuenta. “Esto creo que en la sociedad actual no se entiende, y sería muy importante que lo explicáramos, como creo que también sería muy importante que entendiéramos la división de poderes y de que las decisiones se toman a través de procedimientos.
 

Publicado el 22 de junio de 2018. Leer más de:   Reportajes. ¡Añade un comentario!.
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Expertos en mediación debaten en Bilbao sobre la viabilidad de la Justicia Restaurativa en prisión

Medio centenar de expertos en Justicia Restaurativa se han reunido esta semana en Bilbao para analizar la posibilidad de aplicar este método alternativo de Justicia en el medio penitenciario. El debate se produjo durante la celebración del “Seminario Internacional Justicia Restaurativa y Prisión”, que tuvo lugar el pasado lunes en las instalaciones del Archivo Histórico de Euskadi, en Bilbao.

En el centro de la imagen, la Consejera de Trabajo y Justicia, María Jesús San José, rodeada de parte de los participantes en el seminario.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La jornada, que fue inaugurada por la Viceconsejera de Justicia del Gobierno vasco Miren Gallastegui, comenzó con las ponencias de cuatro expertos de reconocimiento internacional en materia restaurativa: Vincenzo Ferrari, Director académico del Instituto Internacional de Sociología Jurídica de Oñati (IISJ); Raúl Calvo, especializado en justicia juvenil restaurativa; Johannes Feest, que aunque actualmente está retirado sigue publicando artículos sobre legislación penitenciaria alemana y, entre otros cargos, fue Director Científico del IISJ; y Jorge Ollero Perán, Jurista y Mediador en la Federación Andaluza ENLACE.

La Directora de Justicia, Loly de Juan, durante la presentación de la primera ronda de ponencias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De izquierda a derecha: Raúl Calvo, Roberto Moreno, Jorge Ollero, Loly de Juan, Johannes Feest y Vincenzo Ferrari.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tras las ponencias, presentadas por la Directora de Justicia del Gobierno vasco Loly de Juan, tuvo lugar una mesa redonda moderada por Roberto Moreno, responsable del Servicio de Justicia de Adultos del Gobierno vasco y miembro del Comité Ejecutivo del Foro Europeo de Justicia Restaurativa. El debate de la mesa redonda giró sobre los riesgos y oportunidades que representa la incorporación de las técnicas restaurativas a la gestión de las prisiones.

Roberto Moreno, Miren Gallastegui (de espaldas), Johannes Feest y Raúl Calvo, en un descanso del seminario.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Durante el seminario, se debatió sobre la posibilidad de implementar la Justicia Restaurativa en prisión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Consejera del Departamento de Trabajo y Justicia María Jesús San José fue la encargada de clausurar el “Seminario Internacional Justicia Restaurativa y Prisión”. Durante el acto, la Consejera recordó el compromiso del Gobierno vasco con la Justicia Restaurativa a través de las líneas de actuación de los Servicios de Cooperación con la Justicia: Atención a la Víctima, Gestión de Penas y Justicia Restaurativa. Además, María Jesús San José señaló que para componer el futuro modelo penitenciario vasco es necesario, por una parte, considerar que el dinero destinado a la reinserción es una inversión social , y por otra, cambiar la relación entre régimen cerrado y abierto en favor de este último.

El seminario congregó en Bilbao a medio centenar de expertos en Justicia Restaurativa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Publicado el 8 de junio de 2018. Leer más de:   Reportajes. ¡Añade un comentario!.
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